domingo, 10 de abril de 2016

Primavera furgonetera

Llegan las vacaciones de Primavera y me arranco con mi pequeño Ibiza hasta Francia, para encontrarme con dos buenos amigos que viajan en su California. Nuestra primera parada es la estación de esquí Luz-Ardiden. Llego a las 2 pm y engullo un pincho mientras me enfundo mi outfit de esquí y me encuentro con María y Manu. Las horas de coche me dejan anquilosada y salgo eufórica del telesilla. On fireeeeeee!!


Pont D'Espagne, Cirque du Gaube, Midi Pyrénées 

Nos despertamos en nuestro rincón atechado "furgo perfecto", cerca de Cauterets. Sólo tenemos el mapa y la guía de zonas colindantes a la nuestra, por lo que decidimos probar suerte en Pont D'Espagne. Resulta ser un lugar fascinante que, siendo Semana Santa, encontramos repleto de grupos de turistas en raquetas y de esquiadores de fondo. Llegamos en coche hasta un parking de pago desde el que se puede coger un teleférico, ir a pie por un camino específico (con raquetas o esquís en invierno) o acceder a una pista de esquí de fondo. Lamentablemente está prohibida la entrada a perros en ciertos períodos (recomendable consultar las restricciones) y Teo se queda en la furgoneta.

El recorrido transita por un bonito pinar con senderos de granito; las rocas exhiben formas exuberantes talladas al capricho de los hielos. Subidas, bajadas escalones y riachuelos nos obligan a quitarnos los esquís y llevarlos de la mano una y otra vez, hasta que llegamos al lago Gaube, la joya de este pequeño recorrido. Rodeamos el lago mirando de soslayo las pendientes, muchas de las cuales ya han descargado parte de su peso en forma de nieve y tierra. También es posible atravesar el lago, pero este año no ha hecho demasiado frío y algunos excursionistas nos desaconsejan hacerlo. 

Lago de Gaube
Roca  de granito erosionada
Aunque es un lugar muy recomendable para conocer, las zonas de valle que recorrimos son muy poco aptas para el esquí de travesía, salvo que hubiera la nieve necesaria para cubrir por completo los caminos y arroyos que lo surcan. En cambio los collados y los picos del Vignemale tienen buenas travesías, pero hay que asegurarse de que el riesgo de avalanchas sea mínimo. En nuestro caso la lluvia y el aspecto de las pendientes a medio caer (riesgo 3 de aludes) nos dieron la vuelta.

Cauterets, Midi Pyrénées

La improvisación mañanera nos devuelve al esquí de pista y aterrizamos en CauteretsEn un primer momento intentamos acceder por carretera y llegamos al parking de Le Coubert. Allí hay un teleférico, pero no funciona por los estragos de una avalancha. Aunque vemos factible foquear desde allí, nos dicen que está prohibido hacer travesía en la estación y sus alrededores -¡Malditos!-, así que volvemos al pueblo y cogemos un teleférico para acceder a ella. Toca día de esquí follonero con un aire mucho más limpio de lo habitual, gracias a la ausencia de parking. El paisaje que nos envuelve es extraordinariamente alpino y las pistas anchas y  bien trazadas; las bajadas me saben deliciosas. 


Travesía al Pic Des Tentes, Gavarnie, Midi Pyrénées

Un día estupendo para ponerle las pieles a los esquís, sopla viento sur en el aparcamiento, pero la estación de Gavarnie, que ya terminó la temporada este año, protege nuestro recorrido. Es la primera travesía de Nacho, a sus 10 añicos, y la segunda de su hermano de 13. A duras penas encontramos unas botas que le valgan en el alquiler y tiene que cogerlas una talla grandes, sale eufórico de la tienda con su equipo anunciando que le queda como anillo al dedo. Empezamos la marcha con paradas y tomas de contacto, pero cuando empezamos a coger pendiente Nachete toma la delantera y nos abre huella a siete adultos, un niño y un perro. ¡Qué tiemblen las montañas: llegan las nuevas generaciones!

Ascendemos poniendo todos nuestros sentidos en el estado de las placas que nos rodean, algunas se ven resquebrajadas bajo un fino paño de nieve fresca. Teo está desatado y exultante; nos vemos obligados a llamarlo al orden para que no se precipite pendiente abajo con tanto entusiasmo. Sus cuatro patas y su corta estatura parecen ventajosas en ese terreno, y acaba por doblar al resto del grupo con sus carreras. Hacemos cima sin incidentes y descendemos por la pendiente opuesta disfrutando de una nieve formidable; un poco a tientas, eso sí, porque no tenemos claro si las formas del relieve van o vienen.
Subiendo hacia Pic Des Tentes

Cima de Des Tentes


Regresamos al aparcamiento donde asaltamos las reservas de chocolate y damos buena cuenta del bocata de chorizo, que la ventolera de la cima Des Testes no nos había dejado catar. Por último cambiamos las botas de esquí por los playeros, y la ropa térmica por el atuendo furgonetero. ¡Estamos listos para volver a casa!? 



martes, 5 de abril de 2016

Travesías

De Noreste a Noroeste

Este año el invierno llegó en diciembre ya que, por más que las cosas cambien, el calendario estacional es obediente con las directrices. Sin embargo las nevadas y el frío se retrasaron según aquél, y prevalecieron temperaturas más propias de la Primavera. En Diciembre y en Enero el buen tiempo invitaba a escalar, pero el sol Gasteizarra no brillaba en los umbríos pies de vía de Euskalherria. Mis dedos protestaban una y otra vez por la injusticia de dejarlos sin sensibilidad y obligarlos a agarrar cantos que no sentían. Mi cuerpo en general se quejaba por empeñarme en llevarlo a hacer tales acrobacias, en un momento en que ni mi voluntad ni las condiciones me invitaban a ello; sin embargo ya hacía meses que sí me pedía nieve... pero el capricho no llegaba. Cuando pensábamos que el invierno se escapaba dejando un rastro de desilusión anacrónica, irrumpieron las nevadas con elegancia.


Panticosa, Los Batanes y Astún 

Estreno la temporada en el Pirineo Aragonés y al fin puedo empezar a engrasar las rodillas. Cuesta y retuerzo una en el primer embate fuera de pista, lo que me pasará factura más tarde en las dichosas vueltas maría. Por lo visto el yoga no ha sido suficiente para mantener el tono, y sólo tórpidamente va mejorando el cuerpo y "el mental".

"Outsiders" Astún
Petretxema desde Isaba, Pirineo Navarro 

Continúo conociendo Pirineos, hoy toca madrugón de los que duelen y nos vamos a Isaba. Salimos desde el parking de Zuriza y hacemos una ruta progresiva y sencilla hasta el Petretxema. Las vistas son un regalo desde que nos enganchamos los esquís. La nieve está algo pesada pero hace un día espectacular y caluroso, idóneo para dar un paseo a la orilla del mar; pero el vicio nos devuelve a la montaña y la vuelta la hacemos remando sobre los esquís.




La Lunada, Cordillera Cantábrica (Burgos)

Se trata de un bello territorio en el extremo oriental de la Cordillera Cantábrica. Esta peculiar temporada se ha visto beneficiado con varios paquetones de nieve, pero sus cotas poco elevadas no siempre pueden lucir un espectáculo tan níveo. Nuestro objetivo fue Castro Valnera, un recorrido muy sencillo dadas las formidables condiciones de la nieve; de haber estado dura, el corredor que se puede superar para llegar a la cima, le habría dado cierto ambiente.






San Lorenzo, La Rioja 

Escogemos la pista más a la derecha desde el parking de Valdezcaray. Se trata de una subida suave y con buena nieve, refugiada de los apuros de la estación. Normalmente las palas superiores de este recorrido suelen estar muy duras debido a su orientación y a los vientos que galopan por ellas. Afortunadamente la encontramos en estupendas condiciones, con un agarre inmejorable para la ascensión y una bajada de calidad. La visibilidad, en cambio, no está a la altura de las circunstancias y mi compañero espachurra un eskí contra un muro oculto bajo un montículo de relieve incierto. Intentamos hacer un apaño con cinta americana con nulos resultados, y pasa a probar todo un repertorio de técnicas mono-eski. Algunas recordaban bastante al skate-board, otras no tanto...; pero ninguna de ellas convence a Haritz, que acaba por atarse las dos tablas a la mochila y continuar a pie el resto del camino. ¡Sabia decisión! Al menos no hubo que lamentar daños personales :P


Cima de San Lorenzo
San Isidro Pico Torres/ Muralla de Valverde (León)

Recibimos abril y con él 50 centímetros de nieve fresca obsequiados a la cordillera astur-leonesa. No puedo evitar salir disparada para ver a qué sabe. Sin mucha reflexión y con algo de cautela, nos acercamos a las inmediaciones del Torres y a la Muralla de Valverde, para intentar domar la nieve virgen con nuestras tablas estrechas. No ha dado tiempo a que transforme y está bastante profunda y por dos veces aterrizo de cabeza bajo el manto. Al tercer asalto parece que le voy cogiendo el tranquillo, pero lo bueno dura poco y topamos con la carretera comarcal donde hemos dejado el coche. Final de trayecto. Me llevo un bonito regalo para los cinco sentidos y buen sabor a nieve (literal).


Pico Torres y Muralla de Valverde
Vista del Toneo (1/04/2016)
Tras esta última nevada parece que la primavera llega también algo rezagada ¿Quedarán más salidas antes de devolver los esquís a su apagado rincón?

miércoles, 22 de julio de 2015

Euskasturizadas en tierra de Babia

Todo empezó con una idea sencilla: Hacer una rutina por Picos de Europa ¿Cuál? Eso era lo de menos... Ocho muyeres y un mozu éramos partícipes del asunto.

Miramos el tiempo desde Euskal Herria: tormentas durante la tarde y la noche de la posible incursión, en los tres macizos: central, oriental y occidental; con el aliciente de última hora de rachas de viento fuertes a la altitud que pensábamos vivaquear. Clásico parte meteorológico que te hace dudar hasta que no te queda más tu tía que decidir. Después de rizar el rizo con planes variopintos, renunciamos a los Picos y nos reinventamos en tierras babiecas. La ruta la pensaron las canguesas (del Narcea), y la matizó el majo de Pepe, que regenta un bar, "El Moriscal", en Huergas de Babia (León).

Salimos de por ahí cerca, una pequeña población llamada La Riera, y fuimos ascendiendo pegadas al "cerrao"  hasta alcanzar el comienzo del cresterío, sencillo y con poco patio. 

Ascensión a la cresta

Indicaciones de cresta a cresta

            


Fuimos rodeando un circo majestuso con escasos paños verdes y otros, la mayoría, desteñidos por el sol. Llegamos al Montihuero sin complicaciones y con calma, con tiempo para reponer, contemplar, estar con nosotras y con las otras.

Cima del Montihuero
Descendimos desde la cima a la Laguna de las Verdes, momento "zen" para las neskak y de neurosis para el pobre Teo, que después de tantas horas conteniéndose pretendía desesperado que alguien que le tirase ¡¡UN PALO!! -maldita sea viles humanas- 

Regresamos desde la laguna por un sendero hasta Torre de Babia, dejando las montañas a nuestras espaldas. Nos sacamos el moreno de pisa-praos en la fuente del pueblo y durante un rato fuimos xanas. De vuelta a Huergas nos reencontramos con Pepe y su hospitalidad. Cenamos de furgoneteo californero al fresquito veraniego y al abrigo de las montañas de León. Lentamente, incitadas por los efluvios de la miel fermentada, cinco xanas quedaron soñando en su nave.



Es domingo mañanero y aún nos queda día por delante. Llegan refuerzos de Xixón y de Carrizo (León). Las norteñas se juntan en las vías de Rabanal, un paraje apacible y admirable en las proximidades del Lago de Luna.
Cuatro cordadas y nueve escaladoras (plural incluye chico). Vías sencillas, caliza calidade, y las neñas miran al cielo esperando que las nubes no les destape el sol; cuando lo hacen no hay quien se suba por las paredes.
Llega el momento de volver al asfalto. Antes pasamos a hacer una visita al río para dejarle algo de calor y reponer fuerzas para el último tirón. Rumbo noreste.






lunes, 23 de marzo de 2015

Algunas veces querer no es poder, pero disfrutamos intentándolo.


El invierno empezó estival, y siguió avanzando con picaresca primaveral para desazón de los adictos estacionales al manto nivoso. Las condiciones óptimas para el letargo y los hot-cocoa bajo una mantita se hacían de rogar. Por  propia voluntad y sin más argumentos que el capricho, llegó la primera "ciclogénesis"de la temporada...

               - ¡Temporal leñe!

...y mientras llegaba el segundo temporal, un otoño demorado se hacía ya notar en todo su esplendor. Esquiadores, raqueteros, muñequeros de nieve, kamikazes del trineo y otras bandas, preparaban sus juguetes y consultaban ansiosos las predicciones meteorológicas clamando al cielo. Entonces el frío llegó, y vaya si lo hizo. Comenzó a desplegar su fuerza en todas sus manifestaciones, con vientos huracanados que azotaban casi de continuo a las criaturas que se adentraban en el Sistema Central.




No obstante estas criaturas nivofílicas ansiaban acabar con la abstinencia que venía durando todo un año, y así decidían encomendarse una y otra vez a las inclemencias, para intentar y a veces lograr distintos entretenimientos. Los esquiadores no se llevaron mal pastel; sus oportunidades fueron cuantiosas y las condiciones, de algo sufridas a muy buenas. Los kamikazes y los muñequeros tuvieron la mejor parte. Ya podía estar nevando, de niebla cerrada tipo "whiteout", cayendo chupiteles o whatever the fuck; ellos persistían y resistían. A diario contribuían a la labor de amortizar cualquier asentamiento automovilístico a la vista. Igualmente hacían que la llegada al punto de partida de otras bandas fuera de lo más emocionante, al obligarlos a esquivar trineos a diestra y a siniestra, si querían preservar su integridad. Otros se dedicaban a levantar totéms con cuerpo de semáforos venidos a más, sumidos en su tarea con elevada concentración.

Muy madrugadores, porteando cuerdas y cacharrerías varias, aparecían día tras día tenaces individuos, necios ante las inclemencias circundantes: brisas huracanadas, densas nieblas y nieve que caía como clavitos minúsculos. Eran tribus de escaladores de hielo y alpinistas, y también de seres iniciáticos que intentaban disfrutar de las actividades representadas por éstos. Entre éstos últimos traté de incluirme.

El Zócalo, Peñalara

Simplificando, nuestro afán consistía en aferrarnos y ascender por paredes verticales heladas o mixtas en la modalidad de escalada en hielo, o avanzar por canales de nieve dura en una versión más montañera del asunto - Dicho así suena muy "pro"...- Lamentablemente querer no siempre es poder. En mis intentos de participar de estos entretenimientos, las ventanas y los trenes de buen tiempo, a menudo no cuadraron con condiciones adecuadas de nieve dura ni, mayormente, con un hielo bien formado. Cuando sí parecía estar la materia a punto, surgieron incidencias de causa mayor del tipo "urgencia hospitalaria del encargado del refugio", donde se preparaba la escalada - esperemos que todo el mundo se encuentre recuperado...

En dos ocasiones y con hartazgo ya de esperar a un día radiante y libre de ventisca, sin nieblas densas, sin lluvia o sin nieve de la que se clava en la cara, decidimos madrugar y tiramos para el puerto; franqueamos el atasco de Navacerrada, despejamos la plaza del parking a pala de piolet y nos adentramos en las bajuras de Peñalara rastreando el hielo. Una de estas veces sí logramos hacer un simulacro de escalada en hielo. Nuestros voluntarios guías, muy entregados a la tarea, montaron algunas vías con la ferretería que habían porteado, y otras sin ella. A la hora de catarlas fueron el granito y la nieve pocha los que se ofrecieron para que apoyásemos nuestros pinchos en y a través de ellos; si había algo de hielo quizá aguardaba escondido en alguna fisura desapercibida y sombría. En estas condiciones nuestro auténtico seguro fue una reunión montada a cañón desde arriba. Pasamos frío, nos empapamos con la agua nieve que no cesaba en su empeño de caer y muchos nos fuimos sin saber lo que es escalar en una cascada helada, pero mis manos no se fueron vacías, gracias a la compañía y al buen talante y dedicación de los más experimentados del grupo.






La otra historia, la de los corredores, termina con menos aprendizajes y algo más de cerveza, versus cacao. Decidimos darnos la vuelta antes si quiera de poder contemplar el objetivo. Es lo que mi colega Sam llama "estilo gilialpino": paseas el mochilón montaña arriba, montaña abajo, haces unas cuantas sentadillas para dar el callo, o fardar de gallu, y coges a tu perra en brazos en algún paso comprometido; pero en ningún caso sacas el material de la mochila, y te vuelves a casa sin haber atisbado si quiera la pared en cuestión. Las justificaciones pueden ser variopintas, y con frecuencia remiten a factores humanos. Cuando nos empeñamos en hacer una actividad asequible con más motivación que planificación, si cuela y sale bien todos contentos, si no en el mejor de los casos, pues eso, gilialpino.
















lunes, 16 de febrero de 2015

En transición continuada

¿Qué hacer cuando tienes todo el tiempo posible pero las limitaciones de la falta de empleo?
Es una época donde la incertidumbre pasa a ser tu día a día. Te despiertas esperando una llamada, un mail,... alguna buena noticia que te devuelva a una rutina promisoria de nuevas insatisfacciones, pero también de búsquedas. Movimiento.


Mientras tanto alguna clase de responsabilidad me impide pasarme el día ENTERO haciendo el cabra por el monte. 



Afortunadamente no todo es esperar...



Peñalara


No hay nada como llenarse los pulmones de aire fresco, con un delicioso paseo invernal hacia el techo madrileño, para renovar energías; pero sobre todo encerar el cuerpo y centrar la cabeza con unas buenas esquiadas de montaña por las sierras del Sistema Central.



Pico Lobo, Sierra de Ayllón




Peñalara

La Barranca



 Sin olvidar buscar algo de calor, después del frío -salvando la publicidad...-, cada uno como quiera y pueda.



Algunos, probablemente la mayoría de nosotros, necesitamos una fuente de seguridad relativa. No obstante cuando nuestros movimientos se vuelven autómatas y acontecen repetidamente en los mismos escenarios, el ambiente cotidiano se empieza a tornar rancio y la energía vital encuentra dificultades para circular y reiventarse.




domingo, 18 de enero de 2015

Las chicas son guerreras

Una escapada en medio de la rutina incierta. Una estación de esquí - estación sí, pero una versión muy mejorada de las ya tan vistas del Sistema Central y la Cantábrica-. Otro país. Y dos señoritas como alguien (quizá no dios) manda.


Preparadas con nuestros esquís, pieles, cuchillas, y demás artilugios de batalla salimos foqueando del parking de Grau Roig (Grandvalira, Andorra).


Un día espléndido que apuntaba a "¡¡vais a coceros subiendo, neñes!!". Así que poca ropa, paso firme y no demasiada pausa. Hacía días que no nevaba, así que no siempre se podían aprovechar los fueras de pista que respiran a lo largo y ancho de la estación. Cuando enganchamos uno, perdimos de vista los remontes y los "restaurant - chill-out", y empezamos a ver huellas no bípedas ¿liebres? - libres.



Fue nuestra primera salida travesera, aun no siendo estrictamente "de montaña", juntas y sin valientes montañeros alfa. Inevitablemente esto vino acompañado de un saborcito de venirse arriba ¡Ahú, Ahú, Ahú! Cierto es que con fecuencia es bueno ir con gente que sabe más, bien conocedora de las nieves, de los hielos y de sus peligros. No obstante, en estos pequeños movimientos de ilusoria autonomía en terreno seguro, se va liberando una de complejos y miedos de más; aun cuidando de no cruzar la a veces tentadora frontera de la temeridad y el guerrerismo excesivo.




Pero no todo va a ser caña...A muchos no nos queda más remedio que pasar de cuando en cuando por forfait, si queremos seguir deslizándonos por montañas menos machacadas, con dignidad y mucho disfrute :)